¿Y a mi qué me importa?


Este es un acercamiento del minimalismo aplicado, más que a lo material, como suele ser, ahora a la mente y a la construcción de un pensamiento minimalista orientado a lo que realmente te debería importar.

¿Por qué me importa? o ¿para qué me importa? Son 2 de las preguntas más acertadas para descifrar de dónde viene una costumbre y hacia donde se dirige nuestra vida. Creo que en cualquier etapa del desarrollo, hay cosas que sabemos que nos importan, pero no sabemos por qué o para qué. (La familia, el trabajo, el dinero, la cantidad de amigos, la casa grande, la etiqueta, el teléfono más inteligente, el sillón más cómodo, la moda, publicar en Facebook, los problemas del mundo, escuchar o hacer música, etc, etc.)


Al final, parecieran muchas cosas a las que debemos prestarle atención en el día a día y dirás “no ingreso a facebook porque sea lo más importante”, entonces ¿por qué lo haces tan repetidamente? (como bañarte, peinarte, almorzar o elegir la ropa del día). Si pasar horas al día en redes sociales no es de lo más importante, ¿para qué lo haces?.


Antes de entrar en materia, una verdad absoluta... Vas a morir. Todas las personas que conoces van a morir y las cosas que haces o tienes se van a acabar. Y no es ni una amenaza, ni una advertencia, es una realidad y si la abrazas con objetividad, te traerá mucha más vida de la que piensas. Hay un lapso de tiempo indefinido entre el AHORA y el día de tu muerte y hay una cantidad limitada de cosas que puedes hacer en el “momento” que dure la vida. Esto debería ponerte en el contexto de qué quieres estar haciendo ahora.


Es una invitación a hacer un seguimiento detallado de cómo inviertes tu vida, en “qué” cosas. Haz un chequeo detallado, de cada una de las actividades de tu día, luego de esta semana y, aunque haya negación al principio, sabrás lo que está siendo importante para ti. Y descifrando el “qué” lograremos plantearnos las 2 preguntas esenciales para enfocarnos en lo que REALMENTE IMPORTA.

¿POR QUÉ ME IMPORTA?


Esta es la razón, la causa central de que hagamos o queramos algo, el epicentro que desencadena mis gustos y deseos. ¿Lo quiero porque me enseñaron a quererlo?, ¿lo hago por aprendizaje o convicción?, ¿por aceptación social o satisfacción personal?. Por qué debería importarme lo que los demás piensen de mi vestimenta, de mi falta de etiqueta, de mis decisiones, de la carrera u oficio que elijo, de la forma en que manejo mis finanzas, de las cosas que tengo (o que no tengo). Si logro descubrir el por qué tal vez la respuesta resulte en que el “qué” no era tan importante después de todo. Y así, puedo re dirigir mi pensamiento, mis hábitos y actitudes a seguir descifrando los “por qué” de lo que sí es importante. A veces decimos como por inercia que lo más importante en la vida es la familia, los amigos, leer libros, aprender, viajar, pero... ¿por qué?.


Por ejemplo, puede que la familia sea importante porque es tu red principal de apoyo, de ánimo, de lúdica y de amor, te aman y ahí puedes dar amor, pero también puede ser que para alguien la familia es su fuente principal de desaprobación, de crítica, de falta de afecto, de malos hábitos, y entonces toca desaprender a darle importancia a algunas personas en su vida. Otro ejemplo puede ser que para alguien sea importante viajar, porque amplía su percepción del mundo, su entendimiento de la vida al ver cómo funcionan otras culturas, viajar le llena de riesgo, aventura, de incertidumbre y experiencias de todo tipo, que son pilares para despertar curiosidad y sentirse feliz. Sin embargo, para alguien más, “viajar” puede ser importante porque ve que todo el mundo en Instagram está viajando y si no viaja no es exitoso, no tiene nada interesante de qué hablar y de pronto siente una sensación de insatisfacción por su vida y su economía, luego resulta que al llegar a su destino, no era como en la foto, algo huele mal, la gente no es amable, el hotel era un desastre y entonces la pasa mal, siente que no valió la pena y se quiere regresar, puede entonces que, bajo esa perspectiva, viajar resulte no tan importante.


Contesta esa pregunta a cada cosa que consideras valiosa o importante y entrarás en el proceso mental de deshacerte de lo que no importa, como una primera etapa para el minimalismo mental.


¿PARA QUÉ ME IMPORTA?

Esta es la otra gran interrogante imprescindible para lograr ese minimalismo mental. Luego de el qué (presente) y el por qué(construcción del pasado) toca el para qué (orientación al futuro y utilidad), para terminar de resolver si al final un pensamiento, un valor o un comportamiento resulta esencial en tu vida. Para qué, es responderte sobre los beneficios, utilidad o consecuencias naturales que te trae algo, para evaluar si estás consciente o dispuesto a dichos resultados. Es poner un pensamiento o una creencia en ACCIÓN. Puede que leer libros sea lo importante, trabajar 12 horas al día, tener dinero, ir al gimnasio, comer saludable, sumarse a causas sociales, ayudar a los demás, o de nuevo “la familia”, pero ¿para qué?. Para tener un cuerpo esbelto (¿para qué?, o ¿para quién? 😏), para agradar, para tener dinero, para viajar, etc... puede haber miles de respuestas, el punto aquí es hacerse la pregunta “para qué” hasta que la respuesta te convenza lo suficiente y suene lo más lógica y útil posible.


Por ejemplo, como orgánico y saludable, porque conozco los beneficios de comer sano, en mi cuerpo y en mi entorno, y lo hago para sentirme bien, evitar enfermarme, sentirme menos cansado, aliviado, con más energía, ahorrar dinero, para no aportarle a las grandes industrias de comidas procesadas, que maltratan animales y consumen recursos naturales en desmedida, parapreservar la vida, etc.


Otro ejemplo... Leer es importante porque me gusta aprender, me distrae, me conecta con historias alternativas a la mía, me hace conocer estilos de pensamiento y hacerme preguntas que no me había hecho. Y entonces leo para tomar descansos a la rutina, para activar mi mente, para aportar prácticas y conocimientos en mi cotidianidad, para aprender algo que necesitaba saber, para desenvolverme con más claridad y amplitud de pensamiento, y cualquier infinidad de consecuencias naturales que trae la lectura (que habría que nombrarlas en tu ejercicio personal).


MINIMALISMO MENTAL


Hacer esta evaluación, te hará entender la razón y utilidad de cada cosa o acción cotidiana que realizas y entrarás en un plano de desechar lo que no te beneficia, identificando qué es realmente importante y enfocarte en ello. Cuando solo hacemos o pensamos en lo que nos importa, automáticamente fluimos más, tenemos más claridad mental, sentimos que todo se alinea, vemos el camino libre para avanzar con convicción y ante todo, dejamos de sufrir cuando algo va mal, cuando la adversidad pone a prueba nuestros intereses. Cuando nos deja de importar lo que nos ofusca, limita, presiona o lo que piensan los demás, nuestras expectativas bajan y por ende, baja el estrés, baja el ritmo, hay más PAZ, y mucha más disposición y más apertura al mundo, al cambio, a los problemas y a los demás. Cuando nos presentamos simples y auténticos, podemos DAR más de lo mejor que tenemos.


Te recomiendo leer “El sutil arte de que te importe un caraj*” de Mark Manson, que aborda, de una manera genial, coloquial e innovadora, el concepto de enfocarte en las cosas que sí importan y te da herramientas para plantear tu vida más simple y auténtica.


¿Qué otras actividades “normales” de nuestro día a día podríamos poner a prueba en este ejercicio de “qué, por qué y para qué”?. Deja en los comentarios otros ejemplos para que todos podamos aprender de todos, mientras hacemos este ejercicio mental.


Hasta aquí, una introducción al minimalismo aplicado, no a las cosas materiales, como suele ser, sino a la mente y por ende al estilo de vida interna. GRACIAS por leer y a los tribález miembros que se van uniendo a esta comunidad de sombreros verdes. Te invito a suscribirte para recibir notificaciones (no spam) y no perderte más entradas.


¡Buena Vida!


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